El equipo albo aspira a derrotar al Deportivo Cuenca -que tiene cinco ausencias- y que Emelec no gane.Con elencos muy equilibrados y centrados en la disputa del torneo doméstico, tras sus incursiones en la Copa Libertadores, Liga de Quito y Deportivo Cuenca vuelven a medir fortalezas en el estadio de Ponciano, en uno de los encuentros de singular atracción del torneo nacional.
Los albos -dirigidos por el técnico uruguayo Jorge Fossati- no están dispuestos a ceder posiciones y la idea es volver al sitial de privilegio, ahora ocupado por Emelec.
El lateral Jairo Campos, por suspensión, es la única baja que tienen los universitarios capitalinos, conservando la estructura que ha sido habitual -el 3-5-2- durante el desarrollo del torneo.
Liga Deportiva Universitaria ha experimentado inesperados resultados en el último minuto o en tiempo de adición, como ocurrió en la capital imbabureña ante Espoli al dejar escapar el triunfo y resignarse a un empate.
En tales circunstancias el técnico charrúa ha puesto especial énfasis para que sus dirigidos manejen el resultado en los mejores términos y evitar sorpresas como las que se han registrado en varios compromisos con goles en los minutos finales.
Fossati volverá a confiar en la dupla atacante compuesta por el argentino Claudio Bieler -goleador del campeonato- y Danny Vera, quien marcó en el partido pasado.
El técnico albo espera también que el equipo adquiera un equilibrio en sus líneas de cara a los partidos que deberá disputar Liga de Quito ante el Internacional de Porto Alegre, válidos por la final de la Recopa Sudamericana, que enfrenta al campeón de la Copa Libertadores con el de la Copa Sudamericana.
Mientras tanto Deportivo Cuenca, que ha realizado una serie de partidos en seguidilla para ponerse a la par en el calendario de juegos, arriba motivado tras aquella victoria frente al Manta en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, a mediados de semana.
El salto al octavo casillero, desplazando a Barcelona, es un reflejo del potencial que tiene el plantel. El equipo azuayo espera entrar en franca disputa por la clasificación a la fase culminante del certamen como una respuesta a su fiel hinchada, que le acompaña en forma permanente.
Con las ausencias de Israel Álvarez, William España, Giancarlo Ramos, José Granda, y Hólger Matamoros, quienes serán reemplazados por: Carlos Morán, John Narváez, Fernando Fajardo, John García y Mauricio Hurtado, respectivamente, la oncena de Guillermo Duró va por su segunda victoria en la temporada como visitante.
La única duda que presenta el estratega Guillermo Duró es la de incluir a Javier Chila o a Marco Quiñónez, quienes serán las alternativas para acompañar a Norberto Orrego en el centro de la zaga, debido al nivel parejo que han mostrado durante los últimos entrenamientos.
A pesar de las fortalezas que posee el campeón de América, Duró manifestó su confianza en brindar una grata presentación. “Es un compromiso complicado como todos, claro que Liga tiene jugadores que complican mucho más, pero para eso hemos trabajado y ojalá que todo nos salga como planificamos”.
En cuanto a las posibles ausencias de Villalba y Teixeira, Duró fue claro en precisar que los extranjeros comandarán el ataque en Ponciano.
“Esperemos que Villalba y Teixeira rindan como hasta el momento, son buenos jugadores que aportan mucho y tenerlos siempre es valioso”, expresó Duró, ex asistente del técnico Julio Assad.