Por primera vez, desde que se inició la temporada 2009, la mayoría de jugadores del Deportivo Cuenca salió de la cancha con la reprobación del público. El arquero argentino Esteban Dreer fue uno de los pocos que recibió aplausos de los hinchas.
El equipo cuencano entró a la cancha con la obligación de ganar al Macará. Pero, con el transcurrir de los minutos, los jugadores no soportaron la presión. Fueron imprecisos en los pases e inseguros para encarar al rival y con poca efectividad en los remates.
La figura E. Dreer salvó de la derrota al D. Cuenca El arquero argentino, durante el cotejo, contagió confianza y seguridad a sus compañeros en las pocas llegadas que tuvo Macará. Su acción más destacada se registró a los 62 minutos, cuando desvió un balón al tiro de esquina tras un cabezazo del defensa argentino César Albornoz. La contrafigura Mario Lastra agredió y salió expulsado El volante del cuadro ambateño cometió una falta innecesaria a Giancarlos Ramos y salió expulsado. Hasta su salida (minuto 34) su aporte fue discreto. Su función era sustituir a Gabriel Fernández.A los 4 minutos, el arquero del Macará, Juan Molina, sacó un balón que llegó al ángulo tras un tiro libre cobrado desde unos 20 metros por el volante Holger Matamoros. El público se quedó con la ilusión de festejar el tanto.
Macará, que presentó un sistema flexible entre un 3-5-2 y 5-4-1, llegó con la idea de empatar. El primer ataque visitante fue a los 14 minutos, a través de Gustavo Figueroa, quien aprovechó un error de Giancarlos Ramos y por poco sorprendió al portero Dreer.
Cuatro minutos después se presentó la jugada más clara de gol. El volante José Granda (único cuencano en la cancha) cobró un tiro libre desde unos 18 metros y el balón impactó en el ángulo derecho en relación con Molina.
El conjunto ambateño se quedó con 10 elementos a los 38 minutos, tras la expulsión del volante Mario Lastra, quien agredió a Ramos. Desde ese momento, Figueroa se convirtió en el único atacante y el resto defendía.
El técnico del Deportivo Cuenca, Guillermo Duró, ingresó para la segunda etapa al defensa Marlon Moreno y al volante Juan Carlos Paredes por John Narváez y Marcelo Bohórquez. Su propósito fue darle poder ofensivo al equipo, especialmente por las bandas. Sin embargo, poco aportaron.
Al minuto 58, Macará se quedó con nueve elementos por la expulsión de Melinton Guerrero, quien recibió una segunda tarjeta amarilla. Pese a eso, a los 62 minutos, un cabezazo de argentino César Albornoz estuvo a punto de vulnerar la portería cuencana, pero Dreer salvó milagrosamente.
El ‘Expreso Austral’ desaprovechó la superioridad numérica porque cayó en la desesperación. Incluso, hubo reclamos entre Édison Preciado y el brasileño Rodrigo Teixeira. Este último, a los 73 minutos, se perdió la más clara opción de gol. Hizo lo más difícil: remató fuera del arco.
La hinchada recriminó a Teixeira, quien fue su ídolo en la participación del cuadro colorado en la Libertadores. Durante el cotejo su rendimiento fue discreto, incluso no pudo parar balones que llegaron a sus botines. Un sector del público pedía su salida, pero la pregunta era ¿por quién?
El partido terminó con drama, especialmente en los cinco minutos que agregó el árbitro Alfredo Intriago por las constantes demoras. Eso originó que los hinchas reclamaran a los jugadores por la pérdida de los puntos.
Con el empate sin goles, el Cuenca entró en la zona de descenso al sumar 36 puntos en la tabla acumulada. Barcelona, su próximo rival, tiene 33 unidades y es penúltimo en la tabla.
(FUENTE:elcomercio.com ) |