D. Quito igualó en Cuenca y está más cerca del bicampeonato
El duelo de técnicos lo ganó el argentino Rubén Darío Insúa, aunque Deportivo Quito no pudo mantener el 1-0 ante Deportivo Cuenca en la primera final del torneo.
La poca experiencia del azuayo Paúl Vélez hizo que respetara al rival y se demorara en los cambios. Con estadio repleto se jugó el cotejo y fue dirigido por Tomás Alarcón.
Insúa dibujó en la cancha del Alejandro Serrano Aguilar un 5-3-2, flexible: en ocasiones se transformaba en un 5-3-1-1. Los argentinos Iván Borghello y Marcos Pirchio se alteraban para comandar el ataque o ayudar a marcar en el medio campo.
Vélez, por su parte, puso un inamovible 4-4-2. Los defensas Marcelo Bohórquez y John Narváez colaboraron poco con el ataque y priorizaron la marca. En los tiros de esquina, los centrales Diego Ianiero (argentino) y Marco Quiñónez se convirtieron en atacantes.
El conjunto capitalino practicó un fútbol lento, de marca a presión a los jugadores claves del rival y supo controlar el balón cuando lo tenía en su poder. El mejor intérprete de Insúa fue el arquero Johvanni Ibarra, quien demoró de manera inteligente el juego. Esa actitud molestó a sus rivales.
La poca experiencia del azuayo Paúl Vélez hizo que respetara al rival y se demorara en los cambios. Con estadio repleto se jugó el cotejo y fue dirigido por Tomás Alarcón.
Insúa dibujó en la cancha del Alejandro Serrano Aguilar un 5-3-2, flexible: en ocasiones se transformaba en un 5-3-1-1. Los argentinos Iván Borghello y Marcos Pirchio se alteraban para comandar el ataque o ayudar a marcar en el medio campo.
Vélez, por su parte, puso un inamovible 4-4-2. Los defensas Marcelo Bohórquez y John Narváez colaboraron poco con el ataque y priorizaron la marca. En los tiros de esquina, los centrales Diego Ianiero (argentino) y Marco Quiñónez se convirtieron en atacantes.
El conjunto capitalino practicó un fútbol lento, de marca a presión a los jugadores claves del rival y supo controlar el balón cuando lo tenía en su poder. El mejor intérprete de Insúa fue el arquero Johvanni Ibarra, quien demoró de manera inteligente el juego. Esa actitud molestó a sus rivales.




