Pese a que hasta hace varias semanas se daba como un hecho la llegada de Walter Chalá a Deportivo Cuenca, las cosas han cambiado rotundamente. El jugador no superó las pruebas médicas a las que fue sometido y, por ende, el Rubin Kazan lo quiere cuidar y por ello no autoriza su préstamo al club ecuatoriano.
La novela de Walter Chalá ha llegado a su final. Luego de varias idas y vueltas sobre su futuro, en semanas anteriores se había mencionado que había un acuerdo con Deportivo Cuenca para que juegue allí por una temporada, sin opción a compra, siempre y cuando superará ciertas pruebas médicas.
Estos chequeos, pedidos por el Rubin Kazan, se hicieron en días pasados en Europa y los mismos arrojaron que el jugador tenía ciertos problemas de orden física debido a una complicada lesión que lo aquejaba desde el año pasado. Ante esto, el club ruso tomó la determinación de no cederlo a ningún club y, más aún, preservarlo.
Es por ello que en las últimas horas el representante del jugador, Jorge Guerrero, confirmó esta información, lo que generó molestia en la dirigencia morlaca ya que, bajo este pretexto, habían dejado salir del equipo a Juan José Govea y se quedaron con pocos elementos en esa posición.
Este martes incluso una publicación rusa da cuenta de que el joven jugador ecuatoriano se presentó a las prácticas del club y se entrena de forma diferenciada debido a su dolencia.
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